Palabras, Consejos, Violaciones… y Viceversa

El país entero se conmocionó el pasado domingo. Corrieron ríos de tinta y las tertulias llenaron minutos con la trágica noticia de una chica que había sido violada por cinco jóvenes, dos de ellos menores, al salir de trabajar de la feria de Málaga. Por si fuera poco, la agresión había sido grabada con el móvil… Ya teníamos los ingredientes perfectos para que cada uno desde nuestro sillón juzgásemos a los supuestos violadores, y habláramos del cruel hecho que la televisión se encargó de recrearnos. Pero pocos, pusieron en duda la “supuesta” violación y se apresuraron en pedir la cabeza de los chicos, que si viviéramos en otra época quizás hubieran sido sentenciados ya en la horca. Incluso vimos cómo comparaban lo ocurrido en Málaga con la oleada de violencia sexual contra las mujeres en India. Saltaron las alarmas, y aquellos que tenemos hermana y madre, llegamos a pensar en el peligro de que ese drama se extendiera por todo el teritorio, ya que el mismo fin de semana hubo otro caso en Gandía.

Contra todo lo previsto, la jueza archiva la causa de la presunta violación. ¿Por qué nos preguntamos todos? Si tal y como nos lo contaron todo indicaba, parecía que… Pues al parecer porque las versiones son enfrentadas y la jueza, sí señores una mujer, no ha visto indicios de delito y eso que ha visionado el video que grabó uno de los denunciados.  De nuevo la Justicia en entredicho. Algunos ponen incluso en tela de juicio la decisión y se preguntan lo que hubiera ocurrido si la chica fuera hija de algún político o juez. Personalmente, no creo que ninguna mujer que vea un video en el que a otra chica se le está forzando a mantener algún tipo de acto sexual deje en libertad, aunque imputados, a los presuntos autores de un hecho tan cruel. Lo siento, pero aunque poquito aún sigo creyendo en la Justicia. ¿Hubo consentimiento o no? ¿Hubo forcejeo o no? Los testigos aseguran que horas antes la actitud de la chica con los jóvenes era “cariñosa”, por lo que se refuerza la hipótesis de que fueron relaciones consentidas. Si entonces los jóvenes en un alarde de deseo deciedieron por mútuo acuerdo simular ser tronistas de MHYV o los protas de cualquier película porno, porque admitámoslo todos hemos fantaseado alguna vez, qué es lo que motiva luego a la chica a poner la denuncia. Al parecer, el robo del teléfono móvil y el bolso por parte de alguno de los chicos mientras practicaba sexo con dos de ellos, tras haber tomado vodka. ¿Increíble, verdad? Tanto como los gritos de apoyo que recibían los jóvenes al conocer que los hechos no pueden probarse, y es que según su defensa, un informe forense también descarta que se produjera la violación, por lo que ellos van a denunciar a la joven por falsa acusación. Mientras tanto, y aunque aseguran tener “miedo” y sentirse “destrozados” porque les han querido “destrozar la vida” aprovechan para defender su honor y su inocencia en la televisión.

Tras todo el revuelo originado creo que todo el país, se merece, nos merecemos que se aclare ya lo sucedido para que no se generen alarmas sociales. Y sobre todo, que en el caso de que verdaderamente no se haya producido el salvaje hecho se condene a esa chica por lo que podría ser una presunta utilización de su condición, como ya ocurre en algunos casos de violencia machista para obtener “ventajas” con respecto al hombre. Condeno totalmente este tipo de terrorismo, pero me parezcen igual de denigrantes aquellas mujeres que juegan con semejantes hechos como un arma arrojadiza más contra su pareja o ex-pareja, ya que a quien verdaderamente están haciendo daño son a las cientos de mujeres que desgraciadamente tienen que sufrir en sus carnes auténticas salvajadas.

RAJ SHETYE Una imagen de la campaña que ha suscitado la indignación en India

Imagen que ha provocado la polémica en India por inspirarse en una violación colectiva para una campaña de moda. Su autor, el fotógrafo Raj Shetye, asegura su intención era sensibilizar con un drama social.

Además este caso nos deja otros matices que no se pueden pasar por alto. Dos tienen nombre propio y bien se podrían llevar el Premio Príncipe de Asturias al Bocachancla del año. El primero se lo daría al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, por frases tan lindas como “hay más de mil violaciones al año en España”, “no se puede poner un policía detrás de cada ciudadano”, o “no vayamos a crear ahora la imagen de que Málaga es un espacio inseguro”. Las perlas que ha soltado por su boquita dejan claro su mayor preocupación por la imagen y porque se mantuvieran las fiestas que por la supuesta aberración ocurrida. Las redes sociales, y no es para menos, ardieron con sus declaraciones. El otro nombre propio y candidato al Bocachanclas del Año es del ex-defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, que aprovechando el momento, defiendió que el suicidio es una salida ética consigo mismo y con la sociedad para violadores en serie o pederastas. Rápidamente, el psicólogo tuvo que aclarar sus palabras.

Y por último, el otro gran matiz y no por ello menos importante que nos deja este caso, son los “superconsejos” del Gobierno para evitar violaciones que se muestran en la web de Ministerio del Interior desde julio. Aconsejan a las mujeres llevar silvatos y correr las cortinas al anochecer para evitar miradas indiscretas, no poner su nombre en el buzón si viven solas, encender las luces de dos o más habitaciones para aparentar la presencia de más personas en el domicilio, evitar entrar en el asensor con un desconocido o no pasar por calles vacías… Vamos, que para lo único que han servido ha sido para levantar aún más ampollas, crear polémica y sobre todo, para que nos cuestionemos la seguridad en nuestro país cuando quienes nos gobiernan nos dejan unas recomendaciones que suenan a chirigota y que culpabilizan a las víctimas.  ¿De verdad nadie piensa en dimitir tras declaraciones o listados así porque se nos está violando sistemáticamente la ética?

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Ante un drama de tal magnitud pienso que la única solución es la EDUCACIÓN Y SENSIBILIZACIÓN. Y para empezar a tod@s nos vendría bien leer este artículo http://esceptica.org/2012/05/11/me-han-violado-y-ahora-que/ y que la particular lista para acabar con este problema social sea tomada en cuenta porque cambia el receptor del mensaje ante la prevención, si la del Ministerio se centra en la víctima ésta se centra en el violador. En fín, vivimos en un país de pandereta en que ni los que nos gobiernan parecen estar a la altura y demuestran una y otra vez carecer de cualquier tipo de sensibilidad, ni muchos ciudadanos merecen ser nombrados con tal término, ya que se alejan mucho del discurso que Sócrates, Platón y Aristóteles defendían. ¡Dónde estarán los tiempos de esos filósofos! Si hoy volvieran, habría pocos que tuvieran eso que consideraban inteligencia, esa capacidad para distinguir el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso… y mucho menos lo que ellos llamaban libertad. 

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