12 motivos por los que ser comercial no es fácil

El estómago se me revolvía, no podía más con un trabajo que no sentía como mío, en el que no me encontraba del todo cómodo, y por el cual no obtenía ingresos a pesar de que me habían asegurado altos beneficios. Así que tuve que decir abandonar ese empleo, no tirar la toalla porque mis jefes confiaban en mis aptitudes que seguramente podría haber continuando ejercitando. Pero quizás no era el momento. Tras mi fugaz experiencia como comercial, puedo decir que ser comercial no es fácil, y no lo es por varios motivos:

  1. No es fácil porque las condiciones laborales dejan bastante que desear: contratos mercantiles, contratos falsos a media jornada, objetivos irreales, etc.

  2. No es fácil porque la formación es demasiado exprés e improvisada. El conocimiento de técnicas es escaso y se va obteniendo al mismo tiempo que ya realizas el trabajo.

  3. No es fácil porque tienes que patear la calle haga frío o calor. Sobre todo en invierno no resulta demasiado sencillo sortear la lluvia carpeta en mano y paraguas.

  4. No es fácil porque el receptor ya está saturado de ofertas comerciales. Ya sabe de todo: telefonía, luz, seguridad…

  5. No es fácil porque son muchos quienes ni siquiera quieren escucharte, e incluso los hay que te responden con poca educación. Como si realizar tu trabajo fuera algo malo.

  6. No es fácil porque la imagen está denostada y se confunde comercial con ser un charlatán y engañador.

  7. No es fácil porque hay que tener mucha seducción. Para ganarte a la gente tienes que ser simpático. Hay que aplicar el refrán de que vale más caer en gracia que ser gracioso.

  8. No es fácil porque tienes que tener poder de comunicación. En pocos minutos tienes que explicar de forma sencilla un producto del que seguramente podrías estar hablando más de una hora.

  9. No es fácil porque las compañías juegan a la competencia de una forma feroz con tal de conseguir un cliente y evitar que se marche.

  10. No es fácil porque psicológicamente afecta el rechazo que se recibe. Hay que tener la mente fría y saber desconectar de un trabajo que te come muchas horas y te deja casi sin tiempo libre.

  11. No es fácil porque las comisiones por ventas no repercuten sólo en el comercial, sino en las empresas.

  12. No es fácil porque la puerta fría es un proceso de venta complejo y lento.

Así que aquí mi más sincero reconocimiento para quienes día a día se enfrentan a todas estas dificultades, y más para quienes a pesar de todas estas cosas por las que no es fácil ser comercial consiguen disfrutar de este trabajo, superarse y ganarse la vida. Así que recuerda si alguna vez alguien pica a tu puerta para informarte u ofrecerte un producto piensa durante un segundo en este artículo. No es fácil ser comercial, y si quieres conocer un poco mejor este trabajo podéis ver este reportaje de ‘Comando Actualidad’ que intenta mostrar los entresijos de esta profesión, aunque muestra una cara bastante amable.

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